Día Internacional de la Familia

11:44

Con motivo del día Internacional de la Familia, que se celebró el pasado 15 de Mayo, el Ayuntamiento de Valdemoro organizó una serie de actividades y talleres gratuitos para todas las familias que quisieran participar.


De entre todas las propuestas elegimos los talleres de Parentalidad Positiva: relaciones positivas entre madres/padres e hijas/os, y Reciclando en Familia.

Para favorecer la participación de las actividades dirigidas a los progenitores, el Ayuntamiento ofreció un servicio gratuito de cuidados infantiles en el Centro lúdico Pompitas, situado en el Centro Comercial del Restón.



Parentalidad Positiva: relaciones positivas entre madres/padres e hijas/os

Fueron dos sesiones intensas, donde pudimos recoger gran cantidad de información, ver casos prácticos e incluso aclarar dudas personales al respecto de la educación de nuestros hijos e hijas.


Uno de los puntos claves que tratamos fue la NO VIOLENCIA en la crianza: no hay sitio para un bofetón en el amor.

Educar sin violencia conlleva prestar atención a las necesidades reales del niño o de la niña como ser ser humano libre con derecho a equivocarse.

Cuando nos enfadamos debemos parar, calmarnos y pensar lo que queremos conseguir y cual es la mejor manera para hacerlo.

Debemos guiar al niño a la conducta que consideramos apropiada, diciéndole lo que debería, o lo que  no debería hacer, sin ENFADOS, siempre desde el amor, haciendo que se sienta querido, reforzando verbalmente las conductas positivas y dejando que asuma las consecuencias de sus actos.

Si les hablamos claramente sobre lo que queremos conseguir y no hacen caso, debemos suspender alguna actividad o cosa que les guste, pero siempre desde la calma.

El hecho de repetir hasta la saciedad es una dificultad de los adultos para negociar lo que queremos imponer al niño. Por ello, el diálogo, enseñarles con nuestro ejemplo y el juego, son magnificas herramientas de aprendizaje e interiorización de las normas.


Para llevar a cabo una parentalidad positiva, los límites siempre los debemos establecer en beneficio de nuestros hijos e hijas. Por ejemplo, si está gritando y le mandamos callar porque nos molesta, no lo hacemos porque sea bueno para él o para ella en ese momento, sino porque para nosotros es molesto.

Siempre debemos decir que NO a la conducta, no a la persona, sin etiquetas ni comparaciones.

El mundo tiene límites y normas, si no las admiten el mundo no les incluirá, y  hacerles participes de los asuntos de la familia es la mejor opción para que interioricen las normas.
Por ejemplo, si decidimos que no se toma nada antes de la hora de la comida, no podemos estar nosotros "picando" algo, ya que esa norma es para toda la familia.

Cuantas menos normas haya mejor.
Hay normas implícitas y explícitas, y son para el desarrollo de los niños y niñas, no para nuestra comodidad. En consecuencia, los castigos son para aprender, no para hacer daño.

La sinceridad es un punto clave: nunca debemos mentir a nuestros hijos e hijas, ya que si lo hacemos perderemos su confianza.
Por ejemplo, si nos piden dinero para chuches y les decimos que no tenemos y al rato compramos pan, hay que explicarles que sólo tenemos el dinero justo para el pan.
En este sentido, pedir perdón, cuando nos equivocamos, también les ayuda a confiar en nosotros.


LA VIOLENCIA DEMUESTRA NUESTRA INCAPACIDAD DE HACER BIEN ALGO.


Al finalizar, pudimos recoger varios ejemplares gratuitos sobre temas relacionados con la educación familiar.


Reciclando en Familia
No quisimos perder la posibilidad de participar con Dario, Candela, Alba y María, en un taller para toda la familia. Ya lo hicimos el año pasado y la experiencia no pudo ser mejor.
Esta actividad fue muy práctica, divertida y dinámica para todos los participantes.

Comenzaron explicándonos los tres conceptos básicos del reciclaje: REDUCIR, REUTILIZAR y RECICLAR.
El reciclaje en sí mismo es la última opción y la más costosa, de ahí el poner hincapié en reducir los residuos y tratar de reutilizar todo lo que podamos antes de llegar a la que sería la última fase.

Para aclarar dudas sobre qué residuos se deben depositar en cada contenedor, hicimos un juego en el que cada familia -que previamente había escogido un nombre de "guerra" o apodo-  debía depositar  distintos residuos,  que nos entregaron dibujados simbólicamente en láminas de papel, en sus contenedores correspondientes -usamos sillas para emular los distintos contenedores: AZUL, papel y cartón; AMARILLO, bricks y envases; VERDE, vidrio; y MARRÓN, orgánico-.


A continuación nos presentaron diversos materiales para 'Reutilizar' dejando volar nuestro ingenio e imaginación, y poder construir con ellos diversos juguetes, objetos decorativos y cachivaches.






Aquí podéis ver el resultado.
Nuestro barco de tapones de corcho fue todo un espectáculo! No pudimos esperar a hacerlo navegar en la calle y lo probamos en un cubo que encontramos.


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